El sanchismo tras siete años, sobrevive porque es una resistente bacteria antidemocrática, de difícil tratamiento porque se salta todas las normas, muta permanentemente para sobrevivir haciendo el mal. Nuestra querida sociedad está en cierto modo abducida por el permanente relato del Amo, que difunde con sus medios y con los subvencionados o prostituidos. Ya le han calado en el mundo, «Spain’s Pedro Sánchez and his extremist problem» y también en la Piel de Toro que definió el geógrafo griego Estrabón.