La historia de Castellón esconde episodios tan singulares como la fuga que protagonizaron cinco presos de la antigua cárcel de la ciudad en 1799. La guía e historiadora Ivanoa Ortega, de la empresa 'Bambando Turisme i Experiències', ha recuperado este acontecimiento gracias a los escritos del cronista Balbás, que recogen cómo el célebre 'Cojo de Fanzara' y otros cuatro reclusos se escaparon de la prisión a través de un foso que conectaba directamente con el cementerio, situado entonces en la Plaza Vieja, lo que hoy en día es la plaza Mayor. Aquella antigua cárcel se ubicaba en los bajos del Ayuntamiento de Castellón. La puerta de entrada, que daba a la actual plaza de la Pescadería, tenía una inscripción que rezaba: "Odia el delito y compadece al delincuente". Según explica Ortega, las condiciones en su interior eran cada vez más duras, con un espacio reducido, poca ventilación y una higiene prácticamente inexistente. El crecimiento de la población reclusa hizo que las instalaciones se quedaran pequeñas, lo que motivó la posterior construcción de un nuevo centro penitenciario. El 'Cojo de Fanzara' era uno de los muchos bandoleros que encontraron refugio en el interior de la provincia de Castellón durante aquella época. La abrupta geografía del Maestrat y otras zonas montañosas era el escenario ideal para estas personas, que a menudo provenían de situaciones de pobreza o conflictos sociales. "Se conocían el territorio al dedillo, entonces sabían por dónde se tenían que escapar", detalla la historiadora. Estos delincuentes aprovechaban los caminos rurales y las rutas comerciales para cometer sus fechorías. Aunque eran perseguidos por la justicia, en ocasiones recibían la protección de la población local. Este apoyo contribuyó a una romantización de su figura, que la literatura y la pintura de la época ayudaron a consolidar. La literatura romántica "transformó al bandolero como casi un personaje heroico, misterioso y valiente", señala Ortega. Aunque el bandolerismo se asocia principalmente a figuras masculinas, como el conocido 'Tigre del Maestrat', también existieron mujeres bandoleras, aunque sus historias a menudo se mueven entre la historia y la leyenda. Uno de los casos más paradigmáticos es el de María Calderón, conocida como 'La Calderona', que da nombre a la famosa sierra limítrofe con la provincia de Castellón. María Calderón fue una célebre actriz del siglo XVII y amante del rey Felipe IV, con quien, según la leyenda, tuvo un hijo, don Juan José de Austria. Para evitar ser recluida en un convento, se refugió en las montañas. La leyenda cuenta que allí vivió una vida libre y alejada de las normas sociales, y que incluso "llegó a ser la jefa de unos bandoleros". Aunque no existen pruebas históricas que lo confirmen, su historia ha quedado inmortalizada en el nombre de la sierra. Este tipo de relatos históricos son los que Ivanoa Ortega recupera con su proyecto Bambando Turisme i Experiències en el espacio semanal en COPE. Precisamente, la guía tiene programada una actividad gratuita sobre mujeres de Castellón para el próximo viernes 20, que se había pospuesto por el mal tiempo. Las inscripciones pueden realizarse a través de la web de la asociación Reinventadas.