El intento de destituir a Ángel Escribano por parte de Moncloa de la presidencia de Indra ya ha supuesto un duro golpe para los accionistas de la compañía tecnológica de 1.300 millones de valoración bursátil, tras encadenar tres sesiones de fuertes caídas que el mercado aún no ha logrado revertir. Este martes sus acciones retrocedieron un 4,19% en el Ibex 35, mientras que al comienzo de febrero la empresa participada por el Estado sufrió dos sesiones de intensas caídas en bolsa del 8,45% y del 5,68%. Pese a ello, en lo que va de año se revaloriza un 20%.