Carrie Ruxton, nutricionista: "Un vaso de zumo de naranja en el desayuno aporta energía más sostenida porque crea un aumento gradual de la glucosa en sangre"

Investigadores del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) en Murcia han confirmado que el zumo de naranja natural provoca menores picos de glucosa que una bebida azucarada con la misma cantidad y tipo de azúcares. Según informa EP Salud, este hallazgo, publicado en la revista Food & Function, desafía la idea de que el azúcar del zumo y el de los refrescos son "gemelos metabólicos", como sugieren algunas pautas dietéticas. El equipo de investigación se propuso determinar si los azúcares del zumo de naranja se absorben de forma distinta a los de una bebida procesada. Para ello, realizaron un estudio con 25 hombres jóvenes y sanos que consumieron cuatro bebidas diferentes de 300 ml. Tres de ellas contenían 25 gramos de una mezcla de glucosa, fructosa y sacarosa: zumo de naranja natural, una bebida de zumo con un 50% de azúcares añadidos y una bebida de agua azucarada. Los resultados mostraron que, apenas 15 minutos después de la ingesta, los niveles de glucosa en sangre eran significativamente más bajos en quienes tomaron el zumo de naranja natural en comparación con los que consumieron la bebida azucarada. Los investigadores concluyeron que "la presencia de la matriz natural de la fruta actuó como un regulador que moderó la velocidad y la intensidad de la subida de azúcar en sangre". La explicación a este efecto regulador se encuentra en varios componentes del zumo. Los polifenoles, como la hesperidina, interfieren en los transportadores intestinales de glucosa. A su vez, minerales como el potasio, magnesio y calcio apoyan el metabolismo de la glucosa, mientras que factores como la acidez y la fibra residual ralentizan el vaciado gástrico. Estos hallazgos contradicen la suposición de que todos los azúcares se absorben por igual. "La gente suele asumir que, dado que el zumo de fruta contiene azúcares naturales de la fruta, debe comportarse de la misma manera que una bebida azucarada. Nuestros hallazgos demuestran claramente que no es así. La estructura de los alimentos importa", señala el profesor Francisco A. Tomás-Barberán, del CEBAS-CSIC y autor principal del estudio. El investigador destaca que, aunque las recomendaciones de salud pública agrupan todos los azúcares libres, su trabajo demuestra que "los azúcares presentes de forma natural en los zumos de fruta no producen la misma respuesta metabólica". En la misma línea, la nutricionista británica Carrie Ruxton opina que "la matriz del zumo de naranja natural ralentiza la absorción de los azúcares, creando un aumento más gradual de los niveles de glucosa en sangre", lo que se traduce en un aporte de energía más sostenido. Además, recuerda que el zumo de naranja natural aporta vitamina C, que mejora la función inmunitaria, potasio, que regula la presión arterial, y bioactivos que apoyan la función cognitiva y cardiovascular. El estudio también reveló un dato interesante: no todos los participantes reaccionaron de la misma manera. Los investigadores identificaron dos perfiles: "respondedores altos", en quienes el zumo redujo claramente los picos de glucosa, y "respondedores bajos", que mostraron diferencias mínimas entre las bebidas. Según el equipo, estas variaciones podrían deberse a la forma en que cada organismo metaboliza los compuestos bioactivos del zumo, ya que algunas personas podrían inactivar más rápidamente los polifenoles que frenan la absorción de glucosa.