El gallinero de Vox anda agitado, aunque, de momento, no tiene cacareos destacados en la Comunitat Valenciana. Como mucho, el de Juanma Badenas, exportavoz del partido en el Ayuntamiento de València, pero sin grandes alardes. El freno al crecimiento electoral visto en Castilla y León ha destapado el tarro de las batallas internas y todo lo que antes tenía cierta sordinan ha salido a la superficie, no solo por parte de los críticos, con Juan García-Gallardo cargando contra Santiago Abascal o Iván Espinosa de los Monteros lanzando un manifiesto interno, sino también de los fieles a la dirección.