El Consell del cambio que abanderó Carlos Mazón con cierto tono regeneracionista está comenzando a desandar sus pasos. Y uno de los virajes se produce en el relato del control del gasto superfluo. Esta semana, sin ir más lejos, las Corts han disuelto una comisión para investigar la gestión del sector público instrumental de la Generalitat en los años del Botànic. PP y Vox la lanzaron con gran estruendo para "conocer la verdad" y "analizar las gravísimas irregularidades" que se habrían producido los ocho años precedentes. Tras el ruido no ha habido nada. Y la inacción de la comisión ha llevado a desmontarla.