Un ciclo de conferencias desvela los secretos de la vida en una alquería andalusí

La Fundación Caja Rural Granada y la Universidad de Granada (UGR) han organizado un ciclo de conferencias sobre la exposición ‘Vivir en una alquería de Al-Ándalus. El Castillejo de Los Guájares’, que puede visitarse en la Sala Zaida hasta el 11 de abril. Las charlas buscan adentrarse en este poblado fortificado andalusí, considerado uno de los asentamientos rurales medievales mejor conservados del antiguo Reino de Granada. El ciclo ha comenzado este 19 de marzo con la ponencia 'El Castillejo de Los Guájares. Origen, evolución y abandono de un poblado fortificado andalusí', impartida por Alberto García Porras, arqueólogo e investigador principal del yacimiento. Las conferencias continuarán el 26 de marzo con la charla ‘Revolución tecnológica en la cerámica de El Castillejo’, a cargo de Esteban Fernández, y concluirán el 9 de abril con la intervención de Juan Manuel López Osorio, quien hablará sobre el conocimiento y las estrategias de recuperación del enclave. Todas las ponencias se celebran a las 19:00 horas en la Sala Zaida, con entrada libre hasta completar aforo. Con esta iniciativa, la Fundación Caja Rural Granada reafirma su compromiso con la difusión del patrimonio histórico y cultural de la región. La exposición en la Sala Zaida, abierta de lunes a sábado de 18:00 a 21:00 horas, utiliza los objetos cerámicos recuperados durante las excavaciones para mostrar los modos de vida de los grupos campesinos en el ámbito rural de Al-Ándalus. El yacimiento de El Castillejo es de un interés excepcional para comprender la estructura de estos asentamientos y la explotación del territorio. Gran parte del poblado se excavó en cuatro campañas entre 1985 y 1989 con una metodología muy avanzada para la época. Estas intervenciones permitieron identificar las estructuras defensivas que lo rodean, como el ingreso en recodo, torres y un baluarte, además de las vías internas y la disposición de las casas y otros edificios, como un aljibe. Las cerámicas halladas se encontraron en un extraordinario estado de conservación dentro de las viviendas, aportando información clave sobre las funciones de los distintos espacios. El poblado, construido entre los siglos X y XI, sufrió un fuerte terremoto a mediados del siglo XIII que lo destruyó. Fue parcialmente reconstruido hasta su abandono definitivo a principios del siglo XIV. La excavación original fue realizada por un destacado grupo de investigadores como Antonio Malpica (Universidad de Granada), Patrice Cressier (Universidad de Lyon) o Miquel Barceló (Universidad Autónoma de Barcelona). Sus trabajos marcaron un hito y contribuyeron a consolidar la arqueología medieval en contextos rurales.