A pesar de la evidencia —bochornosa en la elección de 2024— sobre la necesidad que tiene la minoría mayoritaria de contar con una coalición de partidos aliados, muchos observadores, afines o distantes del régimen, asumen que el mejor camino para Morena es competir de manera independiente en las elecciones intermedias. Parecen ignorar que, incluso en su mejor resultado histórico, Morena no alcanzó la mayoría en la Cámara de Diputados: 41% de los votos apenas se tradujo en 49% de los escaños. Morena necesita al PVEM y al PT, sobre todo porque el partido gobernante suele disminuir su porcentaje de votos en las elecciones intermedias.