Gerd Faltings, 'Nobel de las matemáticas' por desentrañar las ecuaciones que ya inquietaban a los babilonios

En la antigua Mesopotamia, bajo la presión firme de un estilete, un escriba anónimo dejó grabadas en la tablilla Plimpton 322 unas columnas de números sorprendentes. Entre ellas, ternas como (3,4,5) o (5,12,13), encajaban con exactitud en los lados de un triángulo rectángulo. Efectivamente, siglos antes de Pitágoras, los babilonios ya conocían soluciones para el famoso teorema: x² +y² = z². Mucho más tarde, Diofanto de Alejandría dedicó parte de su vida a estudiar este tipo de igualdades. En lugar de limitarse a casos concretos, Diofanto exploró métodos para encontrar soluciones de forma general. Estas ecuaciones se conocerían después, por razones obvias, como ecuaciones diofánticas. Por sus contribuciones a resolver algunos de los enigmas que, a día de hoy, aún... Ver Más