El exministro del Interior con José María Aznar, Jaime Mayor Oreja, ha presentado su nuevo libro, 'Una verdad incómoda', en 'Herrera en COPE' con Carlos Herrera. Durante la entrevista, ha sostenido que su obra es un "conjunto de verdades incómodas" necesario tras "tantas las mentiras o los relatos que hemos vivido". El exministro ha desgranado su visión sobre el pasado y el futuro de España, con la banda terrorista ETA como eje central de su análisis. La principal tesis de Mayor Oreja es que "no hemos derrotado a ETA", sino que se ha pactado con ella. Según el exministro, la organización terrorista "es presente y futuro" porque el Estado pactó un proceso con ella a través de tres "treguas trampas" con el PNV, los nacionalistas catalanes y el gobierno de Zapatero. Este proceso, advierte, llevará a que "Etah vaya a gobernar a la luz del día el País Vasco y Navarra en los próximos meses o años". Para Mayor Oreja, formaciones como Bildu "no existen", al igual que no existieron Batasuna o Arribatasuna, ya que "el único proyecto real es ETA". Por ello, insiste en que no se puede hablar de "herederos", sino de la propia banda. Sostiene que la verdadera transformación no ha sido la de ETA, sino "la metamorfosis, la transformación (...) del Partido Socialista", y que, aunque han dejado de matar, su "proyecto político de destrucción" de España permanece intacto. El objetivo final de la banda, según el análisis del exministro, siempre ha sido "el poder". Asegura que el plan de ETA pasa por "laminar al Partido Nacionalista Vasco, porque lo detestan". Ha recordado que ETA intentó abrir un proceso de paz con su gobierno en los años 97 y 98, pero el PP se negó, algo que sí hicieron posteriormente los socialistas bajo la premisa de "paz para la sociedad no matan, poder para los terroristas" El exministro ha señalado tres momentos clave que, a su juicio, cambiaron el rumbo de España: el abrazo del PNV a ETA en 1998, la movilización del PSOE contra la mayoría del PP en el 2000 y, de forma definitiva, el atentado del 11-M. Sobre este último, Mayor Oreja ha reiterado su polémica tesis: "El atentado era para cambiar la dirección de España", afirmando que, aunque "participaron elementos islamistas", el objetivo era político. Para apoyar su afirmación, ha relatado dos conversaciones con los entonces ministros de Interior de Francia y Marruecos. El ministro galo, Jean-Louis Debré, le advirtió sobre una red que operaba en Francia, mientras que su homólogo marroquí le sugirió que, aunque el atentado era obra de servicios secretos, debía "mirar a otro servicio de otro país vecino". Oreja añade que "era raro" que ETA no actuara en 2004 tras la ilegalización de Batasuna, sugiriendo que la banda "sabía que se iba a producir ese atentado, y está claro que es la razón por la que no actuó". Mayor Oreja considera que si el gobierno de Zapatero no hubiera negociado en 2004, se habría logrado "la derrota de ETA desde el punto de vista policial". El camino actual, advierte, puede terminar en "la autodeterminación de los pueblos de España" y en un sistema "más totalitario que democrático". Por ello, ve fundamental un relevo en el Gobierno, apostando por una "mayoría natural" de PP y Vox. La tarea de este futuro gobierno, ha afirmado, será "más dura" que la Transición de la UCD o la sustitución del felipismo, ya que implica "desandar la segunda" transición. Propone un "calendario de reversión" claro, donde leyes como la de Memoria Democrática o la financiación singular de Cataluña "deben durar 48 horas". El adversario a batir, según define, es el frente formado por "ETA, Esquerra Republicana y el Partido Socialista". Finalmente, ha criticado las diferencias entre PP y Vox, a los que considera "dos derechas", una "más institucional" y otra "más reactiva". Ha subrayado que "su función social es la alternativa" y que los líderes de ambas formaciones deben trabajar con discreción para definir un proyecto de gobierno común, ya que "esa mayoría que Fraga decía la mayoría natural, pues es evidente que tiene que hacerse gobierno".