La Diputación Provincial de Huesca (DPH) ha comenzado a invertir 1,7 millones de euros en la reparación de cinco carreteras que han sufrido graves daños a causa de las recientes borrascas. Las intervenciones responden a la necesidad de solucionar problemas como desprendimientos de taludes, grietas en el firme y deformaciones en el asfalto, enmarcadas en la línea de respuesta ágil ante emergencias de la institución. Uno de los puntos clave es el acceso a Bergua desde la N-260, donde un desprendimiento el pasado 20 de enero obligó a cortar la vía. Con una inversión de casi 300.000 euros, se están llevando a cabo trabajos para asegurar la ladera y evitar nuevos incidentes. También se está trabajando en la carretera HU-V-2201, entre Borau y Aísa, para estabilizar un deslizamiento de 120 metros con una inversión de 180.000 euros. De forma similar, en el acceso a Acumuer desde Larrés, se invertirán más de 300.000 euros para reparar deterioros agravados por las lluvias de enero y febrero. En Fonchanina, en el término municipal de Montanuy, se han retomado las obras para corregir un deslizamiento con una partida de 291.000 euros. Por otro lado, ya han finalizado los trabajos en el acceso a San Felices desde Agüero, donde se han invertido 30.000 euros para retirar escombros. Además, la DPH está en proceso de adjudicar la reconstrucción de más de nueve kilómetros de las carreteras HU-V-8742 y HU-V-8741 en Ilche y Monzón. Estas obras, con una inversión superior a los 600.000 euros, mejorarán los accesos a Morilla y Monesma.