La Consejería de Educación y los sindicatos han firmado el acuerdo para la subida salarial de los profesores de la enseñanza pública no universitaria en Cantabria. El pacto llega después de un año y medio de negociaciones, protestas y huelgas que han marcado el pulso educativo en la región. La firma pone fin a meses de conflicto abierto y beneficiará a casi 9.000 docentes. El acuerdo establece una subida salarial lineal de 180 euros al mes, además de un aumento de los sexenios, que puede alcanzar hasta 4.700 euros mensuales. Según el consejero de Educación, Sergio Silva, con este incremento, y teniendo en cuenta el coste de la vida, los docentes de Cantabria "van a ser los mejores pagados del país", con retribuciones "más de 200 euros por encima de la media nacional". El camino hasta el acuerdo no ha sido sencillo. El consejero Sergio Silva ha explicado que la primera dificultad fue la cuantía. La junta de personal docente comenzó pidiendo más de 300 euros lineales, mientras que el Gobierno buscaba una cifra viable presupuestariamente. Finalmente, el acuerdo sobre la cifra de 180 euros se cerró en julio. El segundo escollo fue la garantía presupuestaria. Silva ha recordado la existencia de la llamada cláusula Silva, que condicionaba el pago a la disponibilidad de recursos. "Si no tenemos recursos o hasta que no haya recursos, no se puede pagar", ha señalado. Esta condición se cumplió con el acuerdo de presupuestos, lo que permitió desbloquear la firma en menos de una semana. Sergio Silva se ha preguntado por qué esta reivindicación salarial surge ahora, después de 18 años desde el último acuerdo de 2008 y tras "14 años de gobierno del Partido Regionalista y Partido Socialista". El consejero ha afirmado que en la negociación han confluido "un sinfín de cuestiones paralelas a lo que es la actividad sindical en sentido estricto". En este sentido, ha apuntado directamente a la intencionalidad de algunas organizaciones. Según Silva, el sindicato STEC "ha hablado y habla de conflicto de naturaleza sociopolítica respecto a un gobierno de derecha y yo creo que esto, pues hay que decirlo". Considera que se les ha puesto "el listón muy alto" con 13 jornadas de huelga, algo que ha calificado como "totalmente desproporcionado". El consejero ha lamentado el impacto de las huelgas en el sistema. "No es bueno para la educación de Cantabria que se vea involucrada en un conflicto de esta magnitud", ha manifestado, cifrando en 16 las jornadas de paros sumando las del curso anterior. Por ello, ha querido dejar claro el origen de la disputa. A pesar de las dificultades, Silva se ha mostrado optimista sobre la negociación de otros asuntos pendientes, como la bajada de ratios. Ha asegurado que el Gobierno comparte "las bondades" de esta medida y que ya se han realizado hasta cuatro propuestas, además de haber bajado la ratio en segundo y tercero de primaria. Achaca el retraso a que la reivindicación salarial se colocó como una prioridad absoluta para los sindicatos.