La organización de consumidores Consumur ha presentado un decálogo de propuestas para amortiguar el impacto socioeconómico de la crisis motivada por el conflicto en Oriente Medio. Roberto Barceló, portavoz de la asociación, ha subrayado la importancia de la corresponsabilidad ciudadana para afrontar la situación. Según Barceló, no se puede delegar todo en los gobiernos, ya que los consumidores tienen un papel activo en la protección de sus economías familiares y personales. En materia de movilidad, Consumur recomienda usar más el transporte público en todas sus formas (tren, autobús, tranvía) y compartir el vehículo privado para trayectos diarios al trabajo o a los centros de estudio. También se incentiva el uso de plataformas online para viajes de larga distancia, lo que contribuye a un ahorro económico a largo plazo y a descongestionar el tráfico de las ciudades. Asimismo, se promueven alternativas más saludables y sostenibles para los desplazamientos urbanos, como bicicletas, patinetes o ir a pie. La organización también anima a la sustitución paulatina de los vehículos de combustión por modelos eléctricos o híbridos, en la medida que la economía de cada uno lo permita, para reducir el impacto medioambiental y la huella de carbono. Una de las recomendaciones clave es la de comparar precios, tanto de combustibles como de alimentos. Barceló destaca que, gracias a las plataformas online, los consumidores pueden encontrar fácilmente las gasolineras más competitivas. Esta práctica, según la asociación, fomenta la competencia y presiona a la baja los precios en un mercado de libre oferta y demanda. La misma lógica se aplica a los productos de alimentación, donde se aconseja comparar precios en distintos establecimientos y marcas. La organización hace un llamamiento a no comprar de manera atropellada, ya que "no hay ninguna alarma que indique que va a haber ningún desabastecimiento", como tampoco ocurrió durante la crisis de Ucrania. Esta práctica evita que se vacíen los lineales y se genere una situación inflacionista innecesaria. Desde Consumur se exige a las administraciones que realicen una vigilancia de precios para evitar la especulación. Barceló critica que se han detectado pactos de precios entre empresas y que "las sanciones que se han puesto son, digamos, ridículas, no hacen ningún efecto sobre estas compañías". Por ello, piden sanciones ejemplares y firmes que disuadan estas prácticas. Otras medidas propuestas incluyen fomentar el teletrabajo en las profesiones que lo permitan y apostar por el autoconsumo energético mediante la instalación de placas solares. Barceló define esta opción como "una inversión y al mismo tiempo un ahorro" que reduce la dependencia de los combustibles fósiles y de la volatilidad de sus precios en el mercado. El portavoz de la organización advierte de la gravedad de la situación actual, con el barril de Brent por encima de los 103 euros, y avisa de que, si la escalada del conflicto no se detiene, "no nos extrañe que en muy poquito tiempo se pueda poner a 3 y a 4 euros lo que es el combustible". Finalmente, se recuerda la importancia de vigilar la subida de los créditos para evitar sorpresas en las finanzas personales.