La decisión del Govern de la Generalitat de retirar la presentación de los presupuestos ha situado al ejecutivo catalán en una posición de extrema debilidad. El profesor titular de economía de la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, ha analizado la situación en el programa “Herrera en COPE Cataluña”, donde ha asegurado que la falta de unas cuentas aprobadas convierte la política en un “juego de trabajo” y deja al PSC sin margen para desarrollar su programa. Según Bernardos, los presupuestos son “la principal herramienta que tiene un gobierno” para dirigir sus políticas económicas, sociales y de infraestructuras. No lograr el apoyo parlamentario necesario evidencia una falta de mayoría para gobernar y pone en duda la capacidad del ejecutivo para llevar a cabo su programa electoral. Gonzalo Bernardos ha insistido en la importancia capital de los presupuestos para cualquier gobierno. “Significa que tienes una mayoría parlamentaria para gobernar”, ha explicado. En contraposición, “si no te dan soporte a los presupuestos, entonces se pone en duda que tengas las herramientas necesarias para realizar tu programa electoral y gobernar el país”. Aunque un gobierno puede funcionar sin unas cuentas nuevas mediante prórrogas y ampliaciones de crédito, el economista subraya que para ello también se necesita una mayoría parlamentaria de la que el PSC carece actualmente. Esta situación de bloqueo obliga al ejecutivo a negociar cada partida de gasto con los partidos que podrían darle apoyo, como Esquerra Republicana y los Comuns. El resultado, según Bernardos, es que el Govern no puede aplicar su propia hoja de ruta. Cada ampliación de crédito se convierte en una negociación en la que el PSC debe hacer concesiones constantes. “Desde una perspectiva política, para los partidos que pueden dar apoyo al gobierno del PSC, significa extraer mucho más de lo que podrían extraer en un acuerdo de presupuestos”, ha detallado. Esto deriva en una paradoja, y es que el ejecutivo liderado por los socialistas acaba implementando las propuestas de otras formaciones. Bernardos lo ha resumido de forma contundente: “En lugar de hacer el PSC su programa electoral, lo hacen los Comuns y Esquerra Republicana”. El análisis de Bernardos va más allá de la coyuntura catalana y apunta a una degradación del propósito de la política. Durante su intervención en COPE, preguntado por el presentador José Miguel Cruz sobre dónde queda el interés general, el profesor ha sido tajante: “Ya no existe”. Para el economista, la política se ha transformado en una lucha por el poder y el cargo, ajena a las necesidades reales de la ciudadanía en materias como la educación, la sanidad o la seguridad. “Hoy en día, la política es un juego de trabajo”, ha sentenciado, describiendo un escenario en el que la prioridad es mantenerse en el poder por encima de cumplir con el programa electoral prometido. En este sentido, ha calificado a los dos principales partidos de España, PSOE y PP, como “dos máquinas de conseguir puestos de trabajo para sus afiliados”. Según su visión, la dedicación al partido se convierte en un camino para asegurarse un futuro profesional, a menudo bien remunerado. Esta dinámica, lamenta, aleja a los políticos del verdadero servicio público y del bienestar ciudadano. El dilema para el PSC, por tanto, es claro: “¿Qué prefieres? ¿Cumplir tu programa u ocupar el puesto?”. Bernardos considera que, al igual que el PSOE a nivel nacional, los socialistas catalanes han optado por la segunda opción, priorizando la permanencia en el gobierno a la ejecución de sus propias políticas. La parálisis presupuestaria tiene consecuencias directas en áreas clave como la obra pública o la financiación de la educación. Bernardos ha explicado que cualquier inversión en infraestructuras ferroviarias o cualquier mejora en los programas educativos o en las condiciones salariales de los profesores depende ahora de acuerdos puntuales que refuercen la debilidad del Govern. “No tener presupuestos significa una gran fortaleza de los partidos que dan soporte al PSC y una gran debilidad del PSC”, ha afirmado. Ante este bloqueo, el economista ve dos salidas: o un cambio de alianzas que considera improbable, o la convocatoria de elecciones. Para Bernardos, convocar elecciones sería la opción lógica en un “país normal”. Ha recordado que el propio Pedro Sánchez lo hizo en 2018 cuando Esquerra Republicana le retiró el apoyo a sus presupuestos. La diferencia clave, apunta, es que entonces las encuestas eran favorables para el PSOE, mientras que ahora no lo son para el PSC. Esta debilidad demoscópica es la que, en su opinión, frena al ejecutivo catalán a la hora de llamar a los ciudadanos a las urnas, alargando una legislatura marcada por la inestabilidad y la incapacidad de llevar a cabo un proyecto de gobierno definido.