Pocas cosas han dado tanto juego a los refranes como la familia. Y dentro de ese pequeño mundo de frases populares, los padres ocupan un lugar central. El más conocido de todos sigue siendo “De tal palo, tal astilla”, una fórmula que casi todo el mundo entiende al instante y que sirve para señalar el parecido entre padres e hijos, ya sea en el físico, en el carácter o en la manera de comportarse.