El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener los tipos de interés oficiales de la zona euro en el 2%, el nivel en que llevan anclados desde junio del año pasado. La decisión estaba más que descontada por el mercado y por sí misma no despeja la gran duda que pende sobre la autoridad monetaria: qué va a hacer en los próximos meses ante el fuerte encarecimiento de los precios energéticos provocado por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Los analistas, así, están más pendientes de los mensajes que lanzará su presidenta, Christine Lagarde, en la rueda de prensa en que comentará la decisión.