"La información que vaya llegando en el próximo período ayudará al Consejo de Gobierno a evaluar cómo la guerra afectará a las perspectivas de inflación y a los riesgos que la rodean", señala el BCE. El banco central rebaja la previsión de crecimiento enconómico al 0,9% y eleva la inflación al 2,6% en 2026 por el conflicto en Oriente Medio Los halcones se hacen fuertes en el BCE por la crisis de la guerra de Irán Había bastante consenso en el mercado de que el Banco Central Europeo (BCE) iba a mantener los tipos de interés en el 2%, pese a la espiral de precios de la energía que ha provocado la guerra de Irán. Todas las miradas están ahora concentradas en traducir las palabras de la presidenta del BCE, Christine Lagarde. “El Consejo de Gobierno está bien posicionado para afrontar esta incertidumbre. La inflación se ha situado en torno al objetivo del 2 %, las expectativas de inflación a largo plazo están bien ancladas y la economía ha mostrado resiliencia en los últimos trimestres. La información que vaya llegando en el próximo período ayudará al Consejo de Gobierno a evaluar cómo la guerra afectará a las perspectivas de inflación y a los riesgos que la rodean. El Consejo de Gobierno está siguiendo de cerca la situación, y su enfoque dependiente de los datos le permitirá fijar la política monetaria de manera adecuada”, ha señalado el BCE en un comunicado. La posición del BCE no ha cambiado pese a que ha realizado una revisón de las previsiones económicas. “La inflación ha sido revisada al alza en comparación con las proyecciones de diciembre, especialmente para 2026. Esto se debe a que los precios de la energía serán más altos como consecuencia de la guerra en Oriente Medio”, señala el BCE. Las nuevas proyecciones prevén que la inflación general alcance el 2,6% en 2026, el 2,0% en 2027 y el 2,1% en 2028. Para la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, subirá al 2,3% en 2026, el 2,2% en 2027 y el 2,1% en 2028, “también superior a las proyecciones de diciembre”. Mientras, hay una revisión a la baja del crecimiento económico, especialmente para 2026, reflejando “los efectos globales de la guerra sobre los mercados de materias primas, los ingresos reales y la confianza”: El crecimiento económico de la zona euro baja al 0,9% en 2026, el 1,3 % en 2027 y el 1,4 % en 2028. Mientras, los analistas del mercado se afanan por descubrir cómo se va a desarrollar la política monetaria en los próximos meses. Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard, considera la distorsión producida por el conflicto militar de Oriente Medio expectativas de que el impacto económico final de la guerra de Irán probablemente sea relativamente efímero. De esta manera No está de acuerdo, sin embargo, con las previsiones del mercado que apuntan a dos subidas de los tipos del BCE antes de que acabe el ejercicio. “Dadas las previsiones de LGA sobre Irán, espero que el BCE considere el impacto inflacionista de los precios de la energía como una perturbación de la oferta que no puede abordarse mediante la política monetaria. Por lo tanto, descartaría cualquier expectativa de subidas de tipos”, manifiesta. Konstantin Veit, gestor de carteras en Pimco, resaltó que se espera que “el BCE haga hincapié en la mayor incertidumbre geopolítica y adopte un tono más restrictivo, en lugar de modificar la política monetaria de forma inmediata”. Con una previsión de que “la inflación general alcance un máximo de alrededor del 3% este año, con una contribución de la energía de aproximadamente un punto porcentual” debido al conflicto en Oriente Medio, el gestor de Pimco, apunta que el banco central “seguirá de cerca las expectativas de inflación. Si bien los indicadores basados en el mercado se mantienen contenidos, las expectativas de los consumidores parecen más vulnerables. En caso de que el BCE decida endurecer la política monetaria a finales de este año, no esperamos subidas por encima de lo que los mercados ya tienen descontado”. Matthew Ryan y Roman Ziruk, analistas de Ebury, señalan que los mercados de swaps asignan ahora una probabilidad cercana al 70% a una subida en junio, con casi 40 puntos básicos descontados para finales de año. “Los mercados de swaps descuentan ahora mayoritariamente dos subidas de tipos por parte del BCE en 2026”, sin embargo, desde Ebury ven “prematuro determinar con precisión la trayectoria de los tipos, pero aumenta la probabilidad de que el próximo movimiento sea al alza”. Niall Scanlon, gestor de Mediolanum International Funds, ha apuntado que“el BCE ha declarado previamente que está dispuesto a ”mirar más allá“ de las variaciones temporales de su objetivo de inflación, y esperamos que el mismo enfoque se aplique a cualquier exceso impulsado por la energía, siempre que se considere temporal. Sin embargo, el BCE también querrá evitar repetir el error de política de 2022, reaccionando demasiado tarde si la inflación resulta más persistente.