El emblemático barco de guerra de Enrique VIII rescatado cuatrocientos años después de su hundimiento

El Mary Rose se construyó en Portsmouth 1510 y se hundió frente a la costa sur de Inglaterra en 1945, aunque no se encontró hasta 1971 El cuadro de Ana Bolena contra los bulos: un pintor lo reelaboró para dibujar sus manos y acabar con el mito de sus seis dedos El reinado Enrique VIII de Inglaterra supuso un punto de inflexión en la corona británica y no solo por protagonizar un enfrentamiento inédito con Roma. El Papa no accedió a otorgarle la nulidad de su primer matrimonio con Catalina de Aragón , así que el Tudor decidió cortar por lo sano con la Iglesia Católica Romana y crear la Iglesia Anglicana. Y después de ese movimiento histórico vinieron dos divorcios y cinco matrimonios más. Enrique VIII no solo es recordado por sus líos amorosos y por su historia con Ana Bolena , la primera reina inglesa a la que ejecutaron en público. El monarca también hizo importantes movimientos en materia de defensa y decidió invertir grandes cantidades de dinero en buques de guerra, creando así la Armada Real británica, un cuerpo del que carecía por aquel entonces el país. Una flota potente capaz controlar el canal de la Mancha y bloquear puertos de la Europa continental. Pese a que heredó barcos de su padre, el monarca mandó a construir nuevas naves , entre las que destacó el Mary Rose . Se terminó en el siglo XVI, estuvo disponible durante 34 años y se convirtió en su barco de guerra favorito, aunque tuvo un final dramático. El barco favorito de Enrique VIII El Mary Rose se construyó en Portsmouth 1510 y se puso sobre el agua un año después. Al navío se le dio un diseño de carraca, corto y no especialmente rápido. Tenía una eslora de 32 metros. Para grandes dimensiones ya estaba Great Harry, que superaba las 1.500 toneladas. Representación del buque de guerra Mary Rose El barco favorito de Enrique VIII de Inglaterra estaba pensado para la guerra, porque estaba equipado con una gran cantidad de cañones, colocados de una forma novedosa y capaces de hundir un barco enemigo abriendo agujeros en el casco por debajo de la línea de flotación o cerca de ella. Un arma que le confirió el prestigió que alcanzó en aquella época. Mary Rose sirvió a Enrique VIII durante 34 años y participó en misiones como la batalla de St Mathieu (1512) y en campañas para asegurar el Canal de la Mancha. También en la Batalla del Solent (1945), donde se hundió por causas que han quedado del todo claras. El buque de guerra se hundió frente a la costa sur de Inglaterra , fracasando en su intento por parar una invasión francesa. Sus centenares tripulantes murieron y el navío quedó sepultado en el fondo del mar. No se localizó hasta 1971, más de cuatrocientos años después, cuando fue redescubierto por un equipo de buzos en lo que se ha considerado como un extraordinario proyecto de arqueología subacuática. Empezó entonces un complejo proceso de recuperación y restauración que ha durado décadas, recuerdan desde el Astillero Histórico de Portsmouth. Durante años, el barco fue cuidadosamente rociado con agua y con polietilenglicol (PEG), una cera soluble en agua para recuperar al máximo posible su estructura. Actualmente, lo que se conserva se exhibe en un museo, en el que además se puede vivir una experiencia inmersiva, una cápsula del tiempo que transporta a la época Tudor.