Las negociaciones iban para telenovela pero, finalmente, la multinacional Cooke se ha salido con la suya. La compañía, mayor productora de acuicultura no cotizada del mundo, ha alcanzado un acuerdo con la banca acreedora de Avramar Grecia, filial de la española Avramar, para tomar el control de la primera. Cooke ya era la dueña de la matriz, con sede en Valencia, después de haberla comprado al fondo Amerra. Pero la filial griega —compuesta por las sociedades Avramar Aquaculture, Andromeda, Perseus y Avramar Commercial and Logistics— iba por un camino aparte porque su deuda estaba en manos de un pool de entidades locales, capitaneadas por Piraeus Bank, que habían decidido vender sus posiciones de deuda pignorada a un grupo emiratí, Aqua Bridge. De haber prosperado estos planes, Cooke sería igualmente la dueña de estas granjas griegas, pero no tendría asegurado el control operativo. Pero a los canadienses les ha funcionado su órdago y acaban de hacer oficial la compra.