La ESA ha detectado un problema inesperado en su defensa contra asteroides y no tiene que ver con el espacio. Su nuevo sistema cambia cómo se envían las alertas para evitar que una amenaza real se pierda en segundos críticos
Detectar un asteroide peligroso ya no es el mayor desafío. La Agencia Espacial Europea ha descubierto que el verdadero riesgo estaba en cómo se comunicaban las alertas, y ha decidido cambiarlo antes de que sea demasiado tarde.