Ya se había anunciado un año atrás, pero esta semana se ha convertido en realidad. Argentina ha confirmado su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El director general de la agencia, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha lamentado este miércoles la decisión del Gobierno del presidente Javier Milei y ha advertido que, a partir de ahora, el país sudamericano «será menos seguro». La medida había sido informada este martes por Pablo Quirno, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. «Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la OMS, al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país», expresó el funcionario en redes sociales. Luego, también señaló que el país continuará promoviendo «la cooperación internacional en salud» a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando «plenamente» su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias. Entre las principales consecuencias del retiro del país del tango del organismo, se encuentran la pérdida de financiación global y el aislamiento de diversas estrategias de prevención en materia de enfermedades. Este miércoles, en el marco de su rueda de prensa semanal, el director de la OMS ha dedicado parte de su elocución a condenar la salida de Argentina, anunciada formalmente este martes. Con respecto a este tema, ha considerado que tendrá consecuencias tanto para Argentina como para el resto de las naciones. «Creo que la retirada de la OMS es en realidad una pérdida tanto para Argentina como para el resto del mundo», sostuvo Tedros. También advirtió que «la seguridad sanitaria« requiere »universalidad«, y eso, dijo, hará que Argentina «sea menos segura». En la misma línea, el director de la entidad sanitaria se refirió a una eventual renuncia a otros organismos de salud internacional, tales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS). «Si Argentina tiene un problema con la OMS, también lo tiene con la OPS», opinó. Entre las razones mencionadas por el Gobierno argentino para abandonar el organismo se encuentran una serie de desacuerdos con la gestión de la OMS y la decisión de un cambio de rumbo con respecto a la política exterior en materia de salud. La medida también se ampara en la soberanía nacional. Uno de los antecedentes más recientes de la decisión de la Casa Rosada es la retirada de Estados Unidos la OMS, confirmada el 22 de enero de este mismo año. La administración del presidente Donald Trump tomó esa medida dos meses atrás tras haber acusado al organismo de responder a determinados intereses políticos y de haber gestionado la pandemia del coronavirus de manera desacertada. El proceso de salida del organismo había sido iniciado por Trump en 2020 –durante su primera presidencia-, pero luego su sucesor, Joe Biden, puso un freno a esa iniciativa. El expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, también había amenazado con retirar al país de la agencia. No obstante, esa promesa no llegó a concretarse. Lo mismo ocurrió con Italia. En el caso del Gobierno de Estados Unidos, la salida de este país de la OMS ocasionó a la agencia una fuerte pérdida financiera, dado que representó la pérdida de un 14% de su presupuesto total. Otro caso de salida de la OMS es el de Taiwán, que en el año 1971 fue retirado del organismo dado su estatus diplomático. Si bien ha intentado luego reincorporarse a la organización, al menos como observador, la petición fue siempre rechazada por la influencia de China en esta decisión.