Lo que en un primer momento pareció una incidencia ferroviaria más acabó convirtiéndose en una investigación por una muerte todavía llena de incógnitas. Un hombre de 50 años fue hallado sin vida junto a la vía después de un episodio ocurrido en un tren de la línea Madrid-Cáceres, a la altura de Oropesa (Toledo), donde, según las primeras hipótesis, podría haberse arrojado del convoy tras sobrepasar la parada en la que debía bajarse.