La forma en que se comportan los peces jóvenes podría decir mucho sobre cuánto vivirán. Así lo sugiere una investigación liderada por la Universidad de Stanford, que analizó al pez cebra africano con herramientas de seguimiento automatizado y aprendizaje automático. El trabajo identifica señales tempranas de envejecimiento y propone que la conducta puede funcionar como un biomarcador biológico de la longevidad.