Pedro Sánchez llegó al último Consejo Europeo en Bruselas con la idea de aprovechar las tensiones desatadas por el conflicto de Irán para alzarse en una posición de liderazgo moral con su «no a la guerra». Pero las discusiones adoptaron después otro rumbo y los líderes europeos acabaron pasando con poca intensidad sobre los temas que le interesaban a Sánchez, salvo por las consecuencias económicas del alza de los hidrocarburos. El presidente del Gobierno entró a la sala donde se reúnen los líderes europeos pensando que podría mejorar su imagen como está logrando en las redes sociales, pero en realidad ha estado lejos de los que han llevado el timón de la reunión, incluso a pesar de la presencia durante... Ver Más