Diseminadas por toda la geografía extremeña, son en su mayor parte infraestructuras de pequeño volumen, pero no por ello dejan de ser importantes. En unos casos, porque para muchos municipios representan la única posibilidad de disponer de agua para su consumo en los periodos estivales o de prolongada sequía; en otros, por el aporte de agua que proporcionan a las comunidades de regantes asociadas a ellas.