Rosalía ha vuelto a hacer saltar las alarmas —y los suspiros— en su segundo concierto del LUX Tour en París. La artista catalana no solo introdujo cambios en el espectáculo, sino que protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche con una dedicatoria que no pasó desapercibida. «A mi John, a mi Isa, a mi Loli», pronunció desde el escenario mientras interpretaba La rumba del perdón. Una frase breve, casi improvisada, pero suficiente para desatar la reacción inmediata del público y confirmar lo que muchos ya intuían. Minutos antes, entre los asistentes, Loli Bahía había llegado con un llamativo ramo de flores XXL, un gesto que terminó de encajar todas las piezas. El momento ocurrió en pleno concierto en el Accor Arena de París, ante más de 20.000 personas. Rosalía, en uno de los puntos más emocionales del show, decidió dedicar unas palabras a las personas importantes de su entorno. Entre nombres que pasaron casi desapercibidos, uno destacó con claridad: «pa' mi Loli». La cantante lo pronunció con una sonrisa, alargando el final, en un gesto que muchos interpretaron como una confirmación pública de su vínculo con la modelo. No es la primera vez que ambas aparecen relacionadas, pero sí la más explícita. Hasta ahora, ni Rosalía ni Loli Bahía habían confirmado su relación, limitándose a compartir momentos juntas sin declaraciones. Esta vez, el escenario se convirtió en el altavoz definitivo. Si la dedicatoria encendió al público, la presencia de Loli en el concierto terminó de consolidar la narrativa. La modelo fue captada entrando al recinto con un enorme ramo de flores para la artista, tal y como muestran varios vídeos difundidos en redes sociales. El gesto, cargado de simbolismo, se produjo justo en la noche en la que Rosalía le dedicaba públicamente una de sus canciones más alegres. Un intercambio que muchos fans no han tardado en interpretar como la confirmación definitiva de su relación. En las imágenes virales, se puede ver a la modelo llegando discretamente al Accor Arena, evitando declaraciones, pero dejando claro su apoyo a la cantante en uno de los momentos clave de la gira. La historia entre Rosalía y Loli Bahía lleva meses alimentando titulares. Fueron vistas por primera vez juntas en París, pero fue su viaje a Río de Janeiro el que disparó las especulaciones. Allí, ambas fueron fotografiadas paseando de la mano por Ipanema, unas imágenes que rápidamente se hicieron virales. Desde entonces, han sido vistas en Madrid, Alemania y distintos eventos, compartiendo tiempo y viajes. Además, la modelo ya estuvo presente en el arranque del LUX Tour en Lyon, su ciudad natal, aunque fue en París donde su presencia cobró un significado mucho más evidente. A sus 22 años, Loli Bahía es una de las modelos más cotizadas del panorama internacional. Nacida en Lyon, de padre español y madre de origen argelino, su carrera despegó tras ser descubierta en un concurso de moda mientras estudiaba música. Desde entonces, ha trabajado con algunas de las firmas más importantes del sector, como Chanel, Prada o Dior, consolidándose como una de las nuevas musas de la industria. Su perfil, discreto pero magnético, contrasta con la exposición mediática de Rosalía, lo que ha convertido su posible relación en uno de los temas más seguidos de los últimos meses. Más allá del momento personal, el concierto de París también dejó novedades en el espectáculo. Rosalía introdujo nuevos elementos, como una 'art cam' que proyectaba retratos clásicos junto a espectadores del público, en una propuesta visual que mezclaba humor y estética vintage. También llamó la atención su interpretación de Mio Cristo Piange, donde elevó aún más la exigencia vocal, en respuesta a quienes habían cuestionado su directo en Lyon. Pero, sin duda, fue la dedicatoria a «su Loli» la que se llevó todos los focos. Un gesto breve, pero suficiente para convertir una noche de música en una declaración —casi— pública.