El Plantío, un feudo maldito que multiplica el reto del Córdoba CF

Los blanquiverdes visitan a la segunda mejor defensa de la liga con el lastre de haber logrado solo dos victorias en sus once desplazamientos históricos a tierras burgalesas Un rayo de luz en plena crisis blanquiverde con la mirada puesta en la primera vuelta El fútbol tiene la caprichosa costumbre de citar a los equipos con sus peores pesadillas en los momentos más inoportunos. El Córdoba Club de Fútbol no es para menos, y llega a la cita de este domingo (14:00 horas) inmerso en una dinámica destructiva de cinco derrotas consecutivas que le han llevado a alejarse de la zona alta de la tabla. Enfrente estará el Burgos CF de Luis Miguel Ramis, un bloque de hormigón que acumula 353 minutos sin encajar un solo tanto y que se erige como la segunda mejor defensa de la categoría de plata. El choque de trincheras parece tan inevitable como complejo para las aspiraciones califales. Más allá del abismo actual en los estados de forma de ambas escuadras, la historia dicta que la capital burgalesa nunca ha sido un terreno fértil para los intereses blanquiverdes. A lo largo de las décadas, Burgos ha visto desfilar a diferentes entidades representativas debido a sus sucesivas refundaciones y crisis institucionales. El Córdoba CF se ha medido allí a tres clubes distintos: el histórico Burgos Club de Fútbol (desaparecido en 1983), el Real Burgos (antiguo filial que tomó el relevo institucional en los ochenta y noventa) y la entidad actual, fundada en 1994. En total, el balance de las once visitas a orillas del Arlanzón se resume de forma tajante en siete derrotas, dos empates y apenas un par de triunfos. El grueso de los enfrentamientos se dio contra la primera denominación. Ante aquel equipo pionero, el Córdoba CF disputó ocho encuentros oficiales en tierras burgalesas entre 1965 y 1982. La travesía comenzó con un tropiezo en los dieciseisavos de la Copa de España (1-0) en la campaña 1964-65. Hubo que esperar hasta la temporada 1969-70, en Segunda División, para ver la primera y única victoria ante esta versión del club castellano, un 1-2 fraguado con los goles de Diego y Jara. A partir de ese hito, el goteo de decepciones fue constante para los andaluces, sumando cinco derrotas más -incluyendo una dolorosa caída en Primera División, en 1971- y rascando únicamente un empate a uno en el curso 1975-76. Por otra parte, la irrupción del Real Burgos, heredando la entidad a partir de su filial durante los ochenta, propició un nuevo cara a cara, esta vez en la división de bronce, que por aquel entonces era aun la Segunda División B. Fue en la jornada 22 del curso 1986-87, saldado con un insípido empate sin goles. Tampoco cambió mucho la cosa en El Arcángel, en la inauguración de aquella temporada: 1-1 con goles de Mansilla y Eizmendi. Aquel Burgos ascendería como cuarto clasificado, y el Córdoba CF finalizaría en media tabla, novena posición. Un pequeño paréntesis antes de que el fútbol burgalés volviera a reinventarse. Pese a todo ello, la historia reciente ante el club más moderno, el Burgos CF actual, tampoco invita al optimismo desmesurado, dejando un bagaje tan equilibrado como escaso. El cordobesismo guarda en su retina la agónica victoria de la temporada 2001-02, cuando un solitario tanto de Ramón (0-1) en la jornada 39 sirvió para frenar una -otra- sangría de derrotas y allanar el camino de la salvación con la segunda y, hasta el momento, última victoria en El Plantío. Sin embargo, el precedente más cercano es un jarro de agua fría de la pasada campaña, cuando el cuadro dirigido por Iván Ania cayó derrotado por 3-2 en un duelo marcado por el golazo descomunal de Aitor Córdoba desde el centro del campo. Aquella derrota, curiosamente, también dinamitó las opciones de play off.