Mientras en los terrenos de juego las futbolistas han ganado mucho terreno, los banquillos y los despachos sigue pareciendo terreno vetado. Es por ello que la FIFa ha aprobado una nueva normativa que obliga a todos los equipos que participen en una competición femenina de la FIFA a contar con al menos una entrenadora principal o asistente. El objtivo del organismo es claro: aumentar el número de mujeres en los cuerpos técnicos en las categorías más altas.