La UE pide "una moratoria de los ataques a instalaciones de energía y agua" y que "todas las partes" cumplan el derecho internacional

Frente el "esta no es nuestra guerra" como respuesta a Trump por su petición de una fuerza militar para asegurar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, los 27 países de la Unión Europea han optado por mostrar el respaldo a "garantizar la libertad de navegación, una vez que se cumplan las condiciones", es decir, que se acaben los bombardeos Por qué los ataques contra los yacimientos de gas del Golfo suponen una nueva fase de la escalada bélica Ante los últimos bombardeos de Estados Unidos e Israel contra yacimientos de gas de Irán que han sido respondidos con ataques contra instalaciones petrolíferas de países de Oriente Medio, los 27 países de la Unión Europea han acordado solicitar “una moratoria sobre los ataques a instalaciones de energía y agua” y hacen una llamada “a la desescalada y a la máxima contención, a la protección de los civiles y de la infraestructura civil, y al pleno respeto del derecho internacional por todas las partes, incluidos los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional humanitario”. Aunque no se nombra a Estados Unidos ni a Israel en las conclusiones del Consejo Europeo, que se haya mencionado “a todas las partes” ha resuelto las posiciones más beligerantes frente al papel que están jugando ambos países en la desestabilización de Oriente Medio. Aunque el presidente de EEUU, Donald Trump, ha prometido que Israel no realizaría más ataques contra el importante yacimiento de gas iraní de Pars Sur; sin embargo, advirtió de que si Irán volvía a atacar a Qatar, EEUU tomaría represalias y “volaría por los aires la totalidad” del yacimiento. Los ataques a infraestructuras energéticas no han parado en los últimos días y han movido a la UE a pedir que se evite más bombardeos a estas instalaciones. “La Unión Europea continuará comprometida con los socios de la región para contribuir a la desescalada y la estabilidad regional. Está dispuesta a contribuir a todos los esfuerzos diplomáticos para reducir tensiones y lograr una solución duradera para poner fin a las hostilidades, prevenir que Irán adquiera un arma nuclear y poner fin a sus actividades desestabilizadoras, incluido su programa de misiles balísticos”, insisten. Sin embargo, los Estados miembros han optado por una posición menos dura ante el planteamiento de “Esta no es nuestra guerra” como respuesta a la petición del presidente de EEUU de apoyo militar por parte de los europeos para asegurar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz y ayudar a rebajar los precios de los hidrocarburos. En esta ocasión, además de emitir una “condena a cualquier acto que amenace la navegación o impida que los buques entren o salgan del Estrecho de Ormuz”, se ha optado por una fórmula en la que se señala que “se acoge con satisfacción los esfuerzos aumentados anunciados por los Estados miembros, incluida la coordinación reforzada con los socios en la región, para garantizar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz, una vez que se cumplan las condiciones”. La traducción de “una vez que se cumplan las condiciones” se refiere al final de los bombardeos, una posibilidad que de momento no parece plausible por parte de Estados Unidos e Israel. Como en otros comunicados de la UE, las palabras más directas y duras han sido contra Irán. “El Consejo Europeo condena enérgicamente los ataques militares indiscriminados de Irán contra países de la región y expresa su solidaridad con los países afectados. Hace un llamado a Irán y a sus grupos proxy para que cesen inmediatamente estos ataques y respeten la soberanía e integridad territorial de los países de la región, en consonancia con la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU, que debe ser plenamente implementada”. En este sentido, la UE aplaude la iniciativa de Ucrania para “proporcionar apoyo y experiencia en sistemas de defensa aérea y contra drones a los países del Golfo”. También ha habido palabras de solidaridad con Chipre, un estado miembro que ha sufrido un ataque a una base británica en su territorio. La Unión Europea ha anuncido su apoyo “firme e inequívoco a los Estados miembros cercanos a la región” y respalda “el despliegue de activos militares en el Mediterráneo oriental en su apoyo.