China acaba de autorizar su primer chip cerebral comercial y la noticia va mucho más allá de un avance médico. Detrás del implante hay una estrategia estatal para convertir las interfaces cerebro-computadora en una industria clave antes que Occidente

El implante NEO ya puede utilizarse en pacientes con parálisis en China. Pero lo verdaderamente relevante es el contexto: el país no quiere solo innovar, quiere liderar toda la industria.