El Real Betis se ha clasificado para los cuartos de final de la Europa League con una remontada y goleada brillante. El equipo no falló y mostró su mejor versión, con un paso adelante tanto de los jugadores como del entrenador, Manuel Pellegrini. El primer nombre propio a destacar es el del técnico, que apostó por una alineación valiente y modificada. Pellegrini fue clave al colocar a dos delanteros y situar a Aitor Ruibal cerca del área, una decisión con la que el equipo empezó a ganar y remontar la eliminatoria. El segundo protagonista fue Amrabat, un futbolista cuya jerarquía y personalidad contagiaron al equipo. Su presencia en el campo permitió a los jugadores de ataque jugar mucho más sueltos y cohesionó al grupo, dando la impresión de ser un equipo muy junto sobre el césped. Junto a ellos, cómo no, Aitor Ruibal, a quien el análisis describe como "es el alma, es el espíritu, es el chico para todo". El polivalente jugador fue clave al abrir la eliminatoria con su primer gol y dar una asistencia en la segunda mitad, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas. La actuación se completó con destellos de calidad como el gol de Anthony y las carreras de Abde, reflejando el gran nivel general del equipo. Ahora, el Betis se permite soñar en grande en Europa y ya espera al Sporting de Braga en una eliminatoria clave por un puesto en las semifinales de la Europa League.