Un tipo que merodeaba de noche por el Born, en Palma, llamó la atención de unos policías, que buscaban al autor de un hurto. Cuando se acercaron, el individuo intentó disimular y les explicó que era vecino y volvía a casa. Y mira que había edificios, pero justamente señaló el menos indicado. «¿Seguro que vive allí?». «Sabré yo donde vivo, pues claro». Era el centro de exposiciones del Casal Solleric.