Apagar las luces al abandonar una habitación era una norma casi sagrada en los hogares españoles durante décadas. Sin embargo, los avances tecnológicos en iluminación LED han transformado radicalmente este principio de ahorro energético. Según un artículo publicado en The New York Times, mantener encendidas las luces modernas apenas afecta a la factura eléctrica, lo que supone un cambio generacional en los hábitos domésticos de consumo energético. La periodista Annemarie Conte, responsable de la columna «Pregúntale a Wirecutter», abordó recientemente esta cuestión tras recibir una consulta de un lector preocupado por el comportamiento de su pareja.