Pedro Sánchez ha encontrado en el conflicto de Irán una oportunidad para proyectar liderazgo a nivel europeo , exhibiendo un perfil antibelicista que está sumando adhesiones en virtud del errático desarrollo de la ofensiva de EE.UU e Israel en Oriente Próximo. El presidente del Gobierno está explotando políticamente el 'No a la guerra' que, por el momento, le está sirviendo para reposicionarse en el tablero y seguir engullendo el espacio electoral a su izquierda. Sin embargo, mientras ondean la bandera de la paz, en la Moncloa se preparan para la guerra. Lejos queda ya la negativa a incrementar la inversión en defensa. Lo que se predicaba como imposible -alcanzar el 2% del PIB- se consiguió en apenas unos meses en... Ver Más