Era 20 de marzo de 2006 y, sin ninguna repercusión mediática, llegaba por debajo de la puerta a centenares de domicilios un diario editado en blanco y negro, de 16 páginas. En su primer número, en la página 3, contábamos: “Hace más de dos años que empezamos a soñar con este proyecto. Gracias a la confianza de accionistas, suscriptores, avisadores y muchas otras personas, decenas de trabajadores he... Continuar leyendo...