Francia ya no es invencible para el Celta, que ayer consiguió su primera victoria en suelo galo para meterse en los cuartos de final de la Liga Europa tras derrotar en Lyon (0-2) a un Olympique que se quedó con diez en el minuto 18. Rueda, como en Vigo, abrió el marcador, que cerró Jutglà en el descuento después de una excelente actuación de los célticos. Por quinta vez, el equipo gallego se mete en los cuartos de final de una competición europea. Ahora le espera el Friburgo, que ayer goleó al Genk. Llegaban los célticos a Lyon con escasas opciones de clasificarse para la siguiente ronda teniendo en cuenta que el empate en Balaídos parecía pobre para visitar a un Olympique de Lyon con mucho más potencial y que además recuperaba a piezas importantes en su ataque. Todo parecía en contra para el equipo de Giráldez en un Groupama Stadium que solo había visto perder a su equipo esta temporada ante el PSG de Luis Enrique Martínez y el Toulouse. Además, en la fase previa de la Liga Europa, había finalizado primero con una única derrota, ante el Betis, en A Cartuja, de donde el Celta venía de empatar. Pero el equipo de Giráldez no parece tener techo y provoca que su afición pueda soñar con objetivos importantes, como llegar lejos en una competición en la que en 2017 mereció al menos jugar la final.