Como una tubería que resiste durante décadas, Fontanería Márquez ha aguantado el paso del tiempo en Vigo. Este viernes, sin embargo, el negocio familiar cierra su llave de paso para siempre tras más de medio siglo de cercanía, profesionalidad y trato humano, dejando un vacío difícil de sellar en el tejido del pequeño comercio local. La empresa, una de las más emblemáticas y veteranas del sector de la construcción en la ciudad, atendía a instalaciones de fontanería, calefacción y gas, así como al mantenimiento de viviendas, frigoríficos u hospitales.