La reciente escalada de los precios de la energía ha centrado la clave económica de la jornada. En su sección 'La píldora económica' del programa 'Herrera en COPE', Pilar García de la Granja ha dado la voz de alarma a raíz del "brutal ataque de Israel y Estados Unidos al mayor yacimiento de gas natural del mundo", compartido por Qatar e Irán. Este suceso, según explicó junto a Jorge Bustos, provocó que el petróleo se disparara a los 109 dólares el barril y el gas natural rebotara un 6% en los mercados. Según la experta económica, esta tendencia alcista tendrá un reflejo generalizado. En primer lugar, impactará en los precios de producción, que describió como "la antesala de la subida del IPC, de la inflación". Como consecuencia, de mantenerse esta situación, obligará a los bancos centrales, y en especial al Banco Central Europeo (BCE), a subir los tipos de interés. Esto se traduce en un encarecimiento de los créditos e hipotecas, que se suma al mayor coste de la gasolina, la luz o el gasóleo. Ante este escenario, Pilar García de la Granja se preguntó cómo podemos defendernos. Aunque admitió que una protección total no es posible, señaló a una fuente de energía clave: "con energía nuclear, por ejemplo, podríamos compensar, parte, las subidas desbocadas de los precios energéticos". Por ello, considera impepinable no solo evitar el cierre de las centrales, sino también incrementar su producción energética para estabilizar el sistema. El renovado protagonismo de la energía nuclear que defiende García de la Granja coincide con el giro histórico de la Unión Europea en su política energética. La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha admitido que abandonar esta tecnología fue un "error estratégico". Este nuevo rumbo, que busca volver a impulsar la nuclear como una fuente "fiable y asequible", sitúa a España a contracorriente de sus socios europeos por su plan de cerrar todas sus centrales antes de 2035. Este contexto fue analizado en el programa 'Herrera en COPE' por el experto económico Marc Vidal. Durante la sección 'Salida de emergencia', Vidal explicó que la energía nuclear, considerada durante años "el elefante en la habitación", vuelve a estar en el centro del debate. "La nuclear ha vuelto al tablero como una pieza clave, es estable, libre de carbono y es capaz de hacer lo que las renovables por sí solas todavía no pueden garantizar", afirmó el analista. Esta tendencia se refleja en Francia, que planea construir nuevos reactores, Bélgica, que ha frenado cierres, y los países del Este. Según Vidal, el cambio de rumbo de la UE se fundamenta en tres factores clave. El primero es la seguridad energética, después de que la guerra en Ucrania revelara "lo peligroso que es depender del gas importado". El segundo es la explosión de la demanda eléctrica, alimentada por tecnologías como la inteligencia artificial, que necesitan fuentes fiables 24/7. El tercer elemento, concluyó, es el geopolítico. En el plano geopolítico, el analista destacó la relevancia estratégica de esta energía en el panorama mundial actual. En palabras de Marc Vidal, "Mantener una industria nuclear fuerte es una apuesta estratégica en un mundo donde la energía va a ser poder". El "ataque de sinceridad" de Von der Leyen marcaría así el camino que transitará toda Europa en el futuro, con excepciones como la española. La propuesta de futuro de la Comisión Europea se centra en el desarrollo de reactores nucleares modulares (SMR). Para impulsar esta tecnología se busca movilizar 200 millones de euros. A diferencia de las centrales tradicionales, estos reactores son más pequeños y se construyen de forma estandarizada en fábricas para su posterior ensamblaje en su ubicación final, con empresas como Rolls Royce ya desarrollando sus propios modelos.