Hoteles Net Zero y Water-Efficient

El cambio climático se ha consolidado como uno de los grandes desafíos estructurales de nuestro tiempo. Pero más allá de las declaraciones o los compromisos internacionales, sus efectos ya se manifiestan en realidades muy concretas. En el caso del sector hotelero, esta realidad tiene una traducción clara: sus activos inmobiliarios —edificios e instalaciones— afrontan un riesgo físico creciente asociado al calentamiento global y, especialmente en regiones mediterráneas, a la escasez de agua. Balears se sitúa en primera línea de esta transformación. Como territorio insular mediterráneo, reúne algunas de las condiciones que hacen más visible la presión climática: mayor exposición a fenómenos extremos, estrés hídrico creciente y una elevada dependencia de infraestructuras turísticas intensivas en energía y agua. En este contexto, la sostenibilidad de los activos hoteleros deja de ser únicamente una cuestión ambiental para convertirse también en un factor de competitividad.