La última muerte de un agricultor en Totana reabre el debate sobre la seguridad de los tractores

El campo murciano se ha visto sacudido de nuevo por una tragedia. Un agricultor de 40 años ha fallecido este lunes en una finca de Totana tras volcar el tractor que conducía. Este suceso, que tuvo lugar en el paraje de Torremocha, no es un hecho aislado y ha reabierto el debate sobre la seguridad de la maquinaria agrícola, poniendo el foco en la eficacia de los actuales sistemas antivuelco. Desde la organización agraria COAG Murcia, su presidente, José Miguel Marín, ha lamentado la recurrencia de estos accidentes. Marín considera que, aunque se ha avanzado en formación y seguridad, "está claro que no es suficiente". La organización exige una "reflexión" a los fabricantes de maquinaria agrícola para mejorar la seguridad pasiva de los vehículos, especialmente en los tractores más pequeños, conocidos como 'fruteros' o 'viñeros', que son sin cabina, más estrechos y, por tanto, más inestables. Marín subraya que, si bien los arcos de seguridad están homologados, los accidentes demuestran que "algo no se ha previsto". "Es absolutamente necesario que abramos un debate sobre esto y que los fabricantes de maquinaria agrícola revisen las medidas de seguridad de este tipo", ha declarado. Insiste en que no se puede permitir que estos sucesos sigan ocurriendo, ya que son "varios los casos y son recurrentes siempre una casuística parecida". Por su parte, Pepe Mulero, responsable de la empresa Tractores New Holland, aporta una perspectiva técnica. Explica que el problema a menudo reside en el uso que se hace del arco de seguridad. Estos arcos son abatibles para permitir el acceso a zonas de baja altura, como invernaderos o parrales. "El cliente ha bajado el arco para entrar en el invernadero y cuando sale, pues no se baja a colocarlo otra vez en su posición original. Ahí es donde ocurre el accidente", detalla Mulero. La solución podría estar en la tecnología. Mulero ha revelado que, en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), han desarrollado un sistema informático que activa el arco de seguridad automáticamente si el tractor se inclina más de un 20%. Aunque el prototipo es "costoso", su producción en serie lo haría más asequible. Este avance podría ser clave, ya que, como afirma Mulero, el arco en su posición correcta evita que el tractor rote por completo en un vuelco. El sector coincide en que la legislación es estricta, obligando a que todos los tractores nuevos cuenten con arcos homologados y prohibiendo la venta de los de más de 40 años que no lo tengan. Sin embargo, la fatalidad de Totana evidencia la necesidad de ir un paso más allá, combinando la responsabilidad del usuario con innovaciones tecnológicas que puedan, de una vez por todas, evitar más muertes en el campo.