El Tren Directo abre la puerta al regreso de 3.000 familias y una inyección de 92 millones a la Ribera del Duero

La reapertura del Tren Directo Madrid-Aranda-Burgos se presenta como una inversión estratégica de rentabilidad garantizada y un revulsivo sin precedentes para la comarca. Así lo concluye el informe “Tren, Teletrabajo y Coworking en la Ribera del Duero”, presentado por el espacio de coworking Ribering en colaboración con la Plataforma por el Ferrocarril Directo. El estudio demuestra que, lejos de ser una reivindicación histórica, la reactivación de la línea es una necesidad económica y social para afrontar los retos del siglo XXI. Los datos de la encuesta realizada para el informe son contundentes: el 80,3% de los participantes afirma que fijaría su residencia en la Ribera del Duero de forma inmediata si existiera una conexión ferroviaria con horarios competitivos. La mayoría de ellos (82,7%) son personas con vinculación directa a la comarca que actualmente residen en Madrid. Además, el estudio destaca la capacidad de atracción de nuevo talento, ya que, según explica Jesús Iglesias, miembro de la plataforma y director de Ribering, "un 12 por 100 de los encuestados no vinculados con la Ribera del Duero podrían ser atraídos como talento nuevo". La encuesta también revela un alto interés por parte de profesionales de alta cualificación, con un 33,9% pertenecientes a sectores como la Ingeniería, la Tecnología y las TIC. Entre las motivaciones para el retorno, los participantes destacan la conciliación familiar, la alta calidad de vida y el menor coste de la vivienda en comparación con Madrid. Para que este éxodo a la inversa sea una realidad, el factor más crítico es la utilidad del servicio de tren. Según Jesús Iglesias, esto se traduce en "la duración, frecuencia y horarios". El informe detalla que la llegada a Madrid-Chamartín debería ser antes de las 08:30 horas y el regreso a Aranda entre las 18:30 y las 19:30, con una duración del trayecto de aproximadamente 1 hora y 20 minutos. Con estas condiciones, el usuario tipo realizaría una media de 2,4 viajes de ida y vuelta por semana, un volumen que garantizaría la viabilidad económica de la línea. Junto al tren, los espacios de coworking se revelan como una infraestructura clave para el 84,3% de los encuestados. Estos centros, explica Iglesias, son esenciales para que Aranda de Duero no se convierta en una "ciudad dormitorio", sino en un nodo de innovación donde los profesionales generen comunidad y sinergias empresariales los días que no viajan a Madrid. El informe propone dos escenarios de impacto basados en la demanda detectada. El más conservador prevé el retorno de 1.500 profesionales cualificados, que inyectarían alrededor de 36 millones de euros anuales en la economía local. El escenario más ambicioso eleva la cifra a 3.000 retornados, generando hasta 92 millones de euros y transformando por completo la dinámica económica de la región. Estos cálculos se apoyan en los ingresos directos que recibiría ADIF, que Jesús Iglesias estima "entre 3,8 y 8,1 millones de euros al año" solo por los abonos de los teletrabajadores. Iglesias subraya que no es una teoría, sino una realidad ya visible en otras ciudades. "Ya sucede en ciudades como Zamora, Valladolid, Segovia o Guadalajara, que están en ese rango de hora, hora y media respecto a Madrid y que han ganado teletrabajadores que se desplazan semanalmente", afirma. Con los resultados de este informe y otros estudios del Ayuntamiento de Aranda, se elaborará un documento conjunto. El objetivo, según avanza Iglesias, es hacerlo llegar "a las autoridades competentes y también, ¿por qué no?, a Adif y el Ministerio" para que den el impulso definitivo al proyecto.