Cosas de Fernando

Ha sido una semana dura. Sentimientos a flor de piel, recuerdos imborrables, sonrisas pícaras y alguna lagrimilla furtiva. El adiós de Fernando Franco nos ha dejado un poquito huérfanos. Fer amaba la vida y se aferró a ella hasta el último segundo. Como decía José Carneiro en su precioso artículo, Fer vivió cinco vidas y, añado yo, las quemó todas en una pira de placeres diversos: intelectuales y sensuales, cultos y mundanos, puros y prohibidos.