La sumisión extrema de Morena en el cumplimiento de las indicaciones dictadas por Andrés Manuel López Obrador , transmitidas a través de la presidenta Claudia Sheinbaum y luego de la dirigente nacional del partido –quien visiblemente carece de tacto político–, se degrada al llegar a los comités locales. Esta cadena de mando produce una interpretación que parece no ser fidedigna y hace que se pueda tergiversar el sentido de las estrategias que se quieran poner en práctica y diluir los resultados de las elecciones que están por venir en junio.