Ciclo vital en peligro - Los individuos pasan semanas sin ingerir alimento, pierden protección térmica y reducen su capacidad de nado, lo que incrementa la vulnerabilidad ante depredadores y exige estabilidad total del terreno congelado Algunos pingüinos se alejan del mar hasta morir: el enigma más desconcertante del hielo Hay momentos en los que un animal queda totalmente expuesto y no puede hacer nada para defenderse. En los pingüinos emperador ese momento llega cuando cambian todo su plumaje en la muda, un proceso que ocurre cada año y que los deja sin protección frente al agua helada. Durante ese tiempo, los pingüinos no pueden entrar al mar ni alimentarse, así que se quedan quietos sobre placas de hielo esperando a que crezcan las nuevas plumas. Las placas de hielo son el único suelo seguro donde pueden resistir esas semanas sin moverse. Si ese soporte falla antes de tiempo, los animales no tienen salida posible. Esa dependencia total abre la puerta a un problema que empieza a verse con datos. El seguimiento orbital detecta rupturas prematuras en el soporte helado Ese riesgo se ha medido con imágenes tomadas desde el espacio, donde un equipo ha localizado colonias en plena muda y ha detectado que el hielo se rompe antes de que el proceso termine. El trabajo, publicado en Communications Earth & Environment , muestra que los pingüinos emperador quedan expuestos justo en el momento más delicado de su ciclo anual. Las imágenes permiten seguir grupos completos y ver cuándo desaparecen de un lugar concreto. Esa desaparición coincide con episodios de rotura temprana del hielo. El resultado apunta a pérdidas que pueden ser masivas . El proceso fisiológico obliga a depender de reservas y evitar el agua Para llegar a esa conclusión, los investigadores revisaron imágenes de varios satélites durante siete años y se centraron en una franja de unos 200 kilómetros en la costa de la Antártida occidental. Utilizaron Sentinel-2 para cubrir grandes áreas y otros satélites de alta resolución como WorldView-2 para ver detalles concretos. Así lograron ubicar grupos en muda y seguir su evolución con el paso del tiempo. Las manchas marrones que aparecen en las imágenes corresponden a plumas que los animales van soltando. Ese rastro permitió identificar zonas donde antes no se sabía que mudaban. El recuento muestra un desplome brusco en el número de agrupaciones Con ese seguimiento, el cambio en los números resultó claro. En una temporada se c ontaron 247 grupos en la zona y dos años después apenas quedaban 25. La diferencia es demasiado grande para atribuirla a una variación normal. Los científicos no tienen aún una respuesta cerrada y manejan dos opciones. Parte de los animales podría haberse desplazado a otros lugares. Otra parte podría haber muerto durante el proceso. Ese escenario se entiende mejor si se mira cómo funciona la muda. Durante varias semanas los pingüinos dejan de comer y viven de sus reservas , mientras pierden las plumas antiguas y desarrollan otras nuevas que les permiten volver al agua. La pérdida de hielo altera el equilibrio anual de estas aves Sin ese recubrimiento, el contacto con el mar provoca una pérdida rápida de calor y reduce su capacidad de nadar . Además, en ese estado quedan más expuestos a depredadores. Todo el proceso exige que el hielo permanezca intacto hasta el final. El problema es que ese hielo ya no se comporta igual. En la zona estudiada, la superficie helada pasó de unos 2,8 millones de kilómetros cuadrados a un mínimo de 1,79 millones en 2023. Entre 2022 y 2025 se registraron los valores más bajos de toda la serie reciente. En esos mismos años, el hielo fijo cerca de la costa se redujo de forma notable. Esa reducción deja menos espacio y concentra a los animales en áreas más pequeñas. La estabilidad del hielo costero mantiene todo el ciclo de la especie Ese patrón también apareció en el modo en que se detectaron las colonias. El equipo del British Antarctic Survey localizó los grupos al observar manchas oscuras en la costa de Marie Byrd Land que coincidían con la época de muda. Fue la primera vez que se identificaron estas colonias mediante satélite. Al cruzar la posición de los grupos con los datos de hielo, se vio que en años con menos superficie los animales quedaban agrupados en zonas más limitadas . Esa concentración aumenta el riesgo si el hielo falla. La tecnología espacial revela cambios rápidos en zonas remotas Todo esto ocurre en un entorno donde el hielo costero es esencial para la especie. Los pingüinos emperador dependen del llamado hielo fijo , que permanece anclado a la costa o a estructuras del fondo marino. Ese tipo de hielo sirve como base tanto para la reproducción como para la muda. Cuando esa base se vuelve inestable, todo el ciclo se resiente. En la región de Marie Byrd Land, donde se concentra una parte importante de la población del mar de Ross, cualquier cambio en ese soporte altera directamente la supervivencia de los animales durante esas semanas en las que no pueden moverse ni alimentarse.