El experto agrícola y presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Ourense, Pepe Paz, ofreció una radiografía completa del rural gallego en 2026 y subrayó la importancia del Colegio como actor clave para enfrentar los retos del sector. Paz explicó que su presidencia se centra en la continuidad del trabajo colectivo y en mantener el foco en sectores estratégicos como la ganadería, la producción agroforestal, la horticultura y la viticultura. “Nuestro objetivo es seguir impulsando el desarrollo integral del medio rural, priorizando los sectores que sostienen la economía y la vida en nuestros valles”, afirmó en una entrevista en COPE Ourense. Uno de los problemas más graves que destacó es la degradación de los cauces fluviales y la desaparición de las presas tradicionales, arrastradas por riadas, que provocan un descenso crítico del nivel freático y la pérdida de fertilidad de los valles. “Estamos ante un auténtico desangrado de los valles”, aseguró Pepe Paz señalando que la erosión no solo transporta sedimentos hacia el mar, sino que profundiza los ríos, reduciendo la productividad agronómica de comarcas enteras. Además, denunció la excesiva rigidez administrativa que afecta al sector: “Pequeños incumplimientos pueden suponer la pérdida total de ayudas, poniendo en riesgo explotaciones que, a pesar de las dificultades, demuestran ser resilientes”, indicó. Paz reclamó una mayor flexibilidad normativa para facilitar la recuperación de infraestructuras tradicionales y fomentar la innovación, incluyendo la utilización de microturbinas en presas recuperadas para el autoconsumo rural. El presidente abordó también el papel de la ingeniería agrícola en la prevención y gestión de riesgos tras los incendios forestales. Subrayó la necesidad de integrar los cultivos en mosaicos estratégicos que funcionen como cortafuegos naturales y contribuyan a la regeneración del monte. “Un monte ardido nunca vuelve a ser exactamente el mismo; el fuego actúa como un selector natural que crea un ecosistema nuevo”, explicó, destacando la alta capacidad de rebrote de la tierra gallega frente a otras zonas de la península. Siete meses después de los grandes incendios, Paz insistió en que la retirada de madera quemada es fundamental para evitar plagas y reducir el combustible, aunque reconoció que el tránsito de maquinaria pesada provoca erosión en suelos húmedos. Aun así, mostró optimismo sobre la recuperación visual del monte durante el verano: “Veremos brotes verdes, aunque la composición de la flora habrá cambiado”, indicó en COPE Ourense. Con estas declaraciones, Pepe Paz puso de relieve que el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas juega un papel fundamental para la supervivencia y sostenibilidad del rural gallego. La institución no solo cohesiona a los profesionales del sector, sino que también actúa como interlocutor cualificado ante las administraciones y la sociedad, aportando soluciones técnicas y estratégicas para garantizar un futuro productivo y resiliente en Galicia.