La primera reunión de los Reyes con el Papa León XIV ha durado 50 minutos . Durante la visita le han invitado formalmente a España y han intercambiado impresiones sobre el itinerario. Como recuerdo le han entregado una manta de butaca de lana hecha en la abadía Santa María de la Sierra de Segovia. Los Monarcas han recorrido en coche el centro de Roma y han entrado en el Vaticano por la Via della Conciliazione, habitualmente cerrada al tráfico, que este viernes ha sido asegurada con barreras. Los coches se han detenido en el llamado «Cortile di San Damaso», el patio que da entrada al Palacio Apostólico, residencia oficial de los pontífices. El actual viceregente de la Casa Pontificia, Edward Daniang Daleng, ha recibido allí a Sus Majestades ante un piquete de la guardia suiza. Tras salir del coche han saludado a algunos «gentilhombres de Su Santidad», herederos de la aristocracia papal que ejercen un papel protocolario en las visitas de Estado; entre ellos el príncipe Mariano Hugo Fürst zu Windisch-Graetz, casado con Sofía de Habsburgo. El Rey llevaba un traje oscuro con corbata celeste, y la Reina un elegante traje blanco largo y sin mantilla ni peineta, reservadas en general a ceremonias religiosas solemnes. Ha ejercido una vez más el 'Privilège du blanc' o 'Privilegio del blanco' que la Santa Sede reconoce a las reinas y consortes de monarcas cuyos antepasados no renunciaron al catolicismo durante la Reforma protestante. Además de la Reina Letizia, las otras que tienen este privilegio son la madre del Rey, Doña Sofía; la Reina Matilde de Bélgica y la Reina Madre Paola; la Gran Duquesa Estefanía de Luxemburgo y su suegra, la Duquesa Emérita María Teresa; y la Princesa Charlene de Mónaco. Antes de entrar en el Palacio Apostólico, los Reyes han saludado desde lejos a la prensa. El Papa ha salido a su encuentro en la «Sala del Tronetto» y desde allí les ha invitado a entrar en su biblioteca privada, que es donde mantiene los encuentros oficiales. Como recuerdo de la conversación, los Reyes le han entregado un facsímil del libro de horas de Felipe II, miniado por tres frailes agustinos de El Escorial en el siglo XVI. Don Felipe le ha explicado que se trata del manuscrito predilecto del monarca y que le acompañó durante toda su vida, ante sus éxitos y fracasos. También al Papa le ha gustado la manta de butaca fabricada a mano en lana merina y seda natural que le han llevado. Procede del taller de artesanía textil Ábbate, ligado a una abadía segoviana, y según la Casa Real es parte de un proyecto miembro de la «Alianza por la Lana», proyecto de ayuda al desarrollo rural y de promoción del valor de la lana española. Durante la visita al Papa, los Reyes han estado acompañados por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y por la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celáa. Tras la reunión con el Papa, se han trasladado a la secretaría de Estado del Vaticano para conversar sobre cuestiones bilaterales con el cardenal Pietro Parolin y el ministro de Exteriores de la Santa Sede, Paul Richard Gallagher. Según informa la Casa Real, en esta reunión han participado además el jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino, el ministro Félix Bolaños y la embajadora Isabel Celaá. El primer encuentro de los monarcas con un Papa fue el 28 de junio de 2004, cuando visitaron a Juan Pablo II unos días después de su boda. También como príncipes, encabezaron la delegación oficial española para la beatificación de Juan Pablo II el 1 de mayo de 2011, y entonces saludaron a Benedicto XVI. Asistieron también a la misa de inicio de pontificado del Papa Francisco, el 19 de marzo de 2013. Ya como Reyes, visitaron al Papa Francisco el 30 de junio de 2014, once días después de la coronación, en el que fue su primer viaje como monarcas. El Rey Felipe VI confesó entonces a Francisco que estaba viviendo un periodo «intenso, pero tranquilo». Esa audiencia duró 40 minutos y fue en el mismo escenario que la de este viernes, la biblioteca del Papa.