Antes de que las huelgas obligasen a suspender consultas y aumentar las esperas en Atención Primaria, la satisfacción de los gallegos con los centros de salud ya era la más baja de todo el Estado. Y además Galicia es la quinta comunidad donde se más se espera para ir al médico de familia si no se consigue cita para el mismo día o la jornada siguiente: casi nueve días.