El Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado un paso al frente junto a País Vasco y Canarias para tratar de desbloquear la huelga de médicos que afecta al sistema sanitario. Las tres comunidades han remitido de forma conjunta una carta al Ministerio de Sanidad en la que solicitan una mediación que permita avanzar hacia una solución al conflicto, originado tras los desacuerdos en torno al Estatuto Marco. La misiva, dirigida al Ministerio de Sanidad que encabeza Mónica García, está firmada por el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, junto a sus homólogos del País Vasco y Canarias, Alberto Martínez y Esther Monzón. Así lo ha confirmado el propio Fernández Sanz, quien ha explicado que la propuesta responde a un "afán colaborativo" para ofrecer al Ministerio "capacidad de diálogo y negociación", al considerar que esa es la vía para resolver el conflicto. El consejero ha insistido en la necesidad de incorporar una figura de mediación o incluso un grupo de trabajo que facilite el acuerdo entre las partes. "Es el siguiente paso para evitar complicaciones a los pacientes, que son los que realmente están afectados en situaciones como la actual", ha señalado. En esta línea, las comunidades consideran que la Plataforma de Organizaciones de Pacientes podría desempeñar un papel adecuado como mediadora, al tratarse de una entidad independiente y centrada en el interés general. No obstante, subrayan que la designación de esta figura corresponde al Ministerio de Sanidad. Por su parte, el presidente regional, Emiliano García-Page, ha advertido del riesgo de que el conflicto se prolongue en el tiempo. "Hoy mismo, el Gobierno de Castilla-La Mancha, en coalición con Canarias y con el País Vasco, hemos remitido una petición formal al Ministerio de Sanidad para que no eternice una situación de huelga de los médicos", ha afirmado. Page ha reconocido que pueden existir discrepancias entre las partes, pero ha subrayado que lo que no es asumible es la falta de diálogo. "Puedo entender que haya diferencias, pero lo que no se puede entender es que no se hable", ha asegurado. Impacto directo en las comunidades El presidente castellanomanchego ha puesto el foco en las consecuencias que la huelga ya está teniendo tanto en la atención sanitaria como en la gestión de las comunidades autónomas. "Al final, los que lo estamos pagando somos las comunidades autónomas con suspensiones de operaciones, de intervenciones y de pruebas diagnósticas", ha denunciado. Nos ofrecemos a ayudar para alcanzar un acuerdo de compromiso que no cronifique esta situación En este contexto, las tres comunidades han alertado del impacto directo en los pacientes, especialmente por los retrasos en intervenciones y pruebas, en un momento en el que la presión asistencial y las listas de espera siguen siendo elevadas. "Queremos que haya una mediación y nos ofrecemos a ayudar en ese proceso para alcanzar un acuerdo de compromiso que no cronifique esta situación", ha señalado García-Page. Castilla-La Mancha, País Vasco y Canarias coinciden en la necesidad de actuar con rapidez para evitar que el conflicto se...