En Austria, los turistas pueden buscar oro en el Valle de Rauris

Aunque pueda parecer sorprendente, todavía es posible buscar y encontrar oro en pleno siglo XXI en un río de alpino de Austria. Para descubrir esta aventura, una de las más originales en la vieja Europa, el viaje nos lleva a Salzburgo, la ciudad natal de Mozart, donde deberemos alquilar un coche. Tomando la autopista A-10 sólo hay que recorrer 98 kilómetros para alcanzar Rauris; ya en el corazón de Hohe Tauern, el parque nacional más grande de los Alpes austriacos, se podrá vivir la experiencia del lavado o bateo de oro en el río Rauriser Ache . Celtas y romanos ya localizaron, hace siglos, las primeras minas de oro en este valle que alcanzó su máximo esplendor en los siglos XVI y XVII, cuando el 10% de la producción mundial de oro se centraba en los valles de Rauris y Gastein, y de aquella época quedaron registradas 450 minas en Rauris, de ahí que estas tierras de Salzburgo fueran consideradas 'el Perú del viejo mundo'. Hoy es mucho más sencillo buscar el más preciado metal y grandes y pequeños pueden sentir esa experiencia en el Valle de Rauris , con el apoyo de un profesional que ayuda a aprender a lavar el oro utilizando una pala, una batea (un recipiente con forma de plato hondo o sombrero chino) y unas botas de agua. Con ese miniequipo hay que penetrar en el río para extraer las partículas de oro que se confunden con la arena y los guijarros del río. Sólo faltará un poco de paciencia para que el éxito esté casi asegurado, ya que el oro por su peso se separa mucho más fácilmente de la arena y se distingue con facilidad. Al final de la actividad puedes introducir tu preciado y pequeño trofeo en una pequeña cápsula, que acaba siendo el 'souvenir' más original del viaje. Además, este próximo verano habrá una nueva zona de extracción de oro, con una rueda hidráulica de tres metros de altura que deleitará todavía más a los jóvenes cazadores de tesoros. Y además la experiencia resulta barata: sólo cuesta 11 euros por persona (9,50 euros niños), con el alquiler de las botas incluido, y puedes pasar todo el día en este bello paraje montañoso de junio a septiembre. Muy cerca del campamento y sin salir del valle, puedes percatarte de que te encuentras en un auténtico santuario de la fauna europea. Los aficionados al 'birdwatching' se deleitan observando al quebrantahuesos , el ave rapaz que ha encontrado en estas cumbres el hogar perfecto para construir sus nidos. Después de su reintroducción en el parque hace más de FALTA años, hay más de un centenar de ejemplares que viven actualmente en libertad. Pero también si viajas a finales de junio puedes deleitarte con una original competición entre caballos italianos y austriacos en la granja Alpengasthof Bodenhaus. Entre 10 y 18 sementales de la raza Noriker compiten cada año por ser el mejor ejemplar, ante la atenta mirada de sus cuidadores y de miles de espectadores que asisten atónitos a esta representación de la 'ley del más fuerte'. No escasean entre los animales las mordeduras, patadas e incluso el 'boxeo', pues todo está permitido en esta insólita demostración de poder. Y si prefieres algo más tranquilo, pensando en los más pequeños de la familia, la visita al Parque de la Vida Salvaje de Rauris no decepciona con más de 200 animales autóctonos: linces, lobos urogallo, ciervos, gamos y osos. En realidad, todo el Parque Nacional Hohe Tauern es una invitación constante a disfrutar de la naturaleza en cualquier época del año. En su romántico paisaje destacan 342 glaciares, 551 lagos y casi 1000 paseos señalizados para senderistas, pescadores, cicloturistas y en alguno de ellos, si lo deseas, puedes ir acompañado de un 'ranger' del parque. En verano, de julio a septiembre, se organizan 'tours' guiados con estos vigilantes del parque que duran desde media jornada a varios días. También se pueden solicitar en la temporada invernal, desde mediados de diciembre a Semana Santa, utilizando bastones y raquetas de nieve (más información en su web ). Para terminar la ruta por el Hohe Tauern, conviene desplazarse al norte del parque que limita con las tierras del Tirol. Atravesaremos Bruck, con su puente que muestra una placa conmemorativa de la emperatriz Sissi, también Mittersill y su didáctico museo del parque nacional y finalmente el valle del Habach , cuyas minas siguen proporcionando bellas esmeraldas de color verde intenso. La excursión termina en otra de las máximas atracciones del parque: la cascada de Krimml , a 1.067 metros sobre el nivel del mar, con su espectacular caída de 380 metros en tres niveles. Krimml es uno de los saltos más altos de Europa y el más grande de Austria.