El Colegio de Arquitectos Técnicos de Málaga ha puesto en marcha la iniciativa ‘El reto del hormigón’, un proyecto a nivel nacional que busca acercar la profesión a los estudiantes de bachillerato y formación profesional de la provincia. La presidenta del colegio, Leonor Muñoz, explica que el objetivo es despertar vocaciones y dar a conocer una carrera con una alta demanda laboral y un gran futuro. Según Muñoz, el arquitecto técnico es el responsable de que una edificación se materialice, controlando la calidad requerida, los plazos y el presupuesto. A diferencia del arquitecto, que se encarga del diseño, su labor es asegurar que el proyecto se ejecute “conforme a lo que se ha proyectado y a lo que dice la ley”. Se trata de una profesión anclada en la historia, anteriormente conocida con nombres como aparejadores o maestros de obras. La presidenta del colegio destaca que se trata de “[u]na profesión de pleno empleo[/u]”, un dato clave que comparten con los jóvenes para mostrar el potencial del sector. “Las empresas están buscando a la gente en cuarto de carrera”, asegura Muñoz, quien subraya la falta de mano de obra en la construcción y las oportunidades profesionales que esto genera a todos los niveles. A pesar de la alta demanda de estos profesionales, Málaga se enfrenta a una gran contradicción. Es el quinto colegio profesional de España en número de colegiados, pero el primero de ellos que no tiene una escuela donde se imparta el grado. Actualmente, los jóvenes malagueños interesados en estudiar Arquitectura Técnica deben desplazarse a Granada o Sevilla, lo que, en palabras de Muñoz, supone un “handicap” importante para las nuevas vocaciones. La profesión también ha evolucionado para abarcar campos novedosos como la sostenibilidad, la eficiencia energética y la accesibilidad, adaptando el parque de viviendas a las necesidades actuales. Además, Muñoz resalta que es una carrera con un gran equilibrio de género, algo poco común en otras ingenierías: “El porcentaje de mujeres y hombres está prácticamente al 50 por 100”. La iniciativa ha tenido una gran acogida en la provincia. De los 113 institutos de bachillerato y grado contactados, 43 ya se han sumado al desafío. Durante esta semana, los alumnos elaborarán sus propias probetas de hormigón, que serán analizadas en un laboratorio colaborador para determinar al equipo ganador. El premio consistirá en un día de aventuras y una comida para los vencedores.